10 febrero 2006

De las averias y sus virtudes...

El lunes pasado en un parking, un hijo puta con una columna de yeso pasó y me hizo una rozadura que te cagas en el lateral derecho, de suerte que no me hundió la puerta...

El caso es que despues del mal rato me fui a comer y cuando regresé al parking para sacar el coche se me avería la bomba de la servodirección... el deposito del aceite estaba mas seco que mi conciencia. Hoy he pasado por cuarta vez en una semana por el taller. El capullo del perito debe tener más mala hostia que un inspector de hacienda y todavía no ha llegado el Ok de la aseguradora y sigo sin coche... hasta el lunes o el martes no tendré mi coche otra vez.

Mientras caminaba cabizbaja a casa pensaba que si me ofrecieran ahora mismo el dinero en metalico que me costo el coche no lo querria, no sabría que hacer con ello... Me he encariñado tanto con mi trasto, que no me veo en otro auto que no sea ese. No quiero otra marca ni otro modelo, me gusta mi coche, me parece que es para mi y yo para él. Hacemos un gran equipo, somos igual de estramboticos ;)