23 noviembre 2005

Calificación 10 sobre 10.


Hay conciertos que podríamos calificar de obvios, ver a Chick “Corchea” es obvio, va a hacer Jazz y lo hace, punto. Del mejor, por supuesto…
Lo de ayer no era, para nada, obvio. Fue demencial.

Hasta ahora, todo lo que había oído de la No Smoking sonaba a música tradicional bosnia. Algo evidente en los films de Emir. Pero ayer cuando abrieron el concierto diciendo “Somos punkis!!” se me levantó el corazón y no paré de botar hasta el final del concierto. Ska, eso es lo que hacen… y del duro!. Batería, bajo, 2 guitarras, teclas, acordeón, tuba, saxo alto y violín ¡Peazo Banda!.

Allí había mezclados rastafaris, gays con pluma, cuarentones, punkis (claro) y niñas monas… de todo y de buen rollo… Bailamos hasta reventar ritmos brutos en crescendo, acelerándose, terminando en explosiones orgásmicas de ska. Hubo momentos que a mi me pareció haber muerto pisoteada y haber despertado tocando el paraíso con la punta de los dedos…

Del show se podrían destacar varios detalles como cuando el violinista, un tipo extraordinario tocó el violín colocándose el arco dentro del zapato, y manejando su instrumento (el violín, claro) con una sola mano, cosa que repitió poniéndose el arco en la boca por un extremo y en la boca del vocalista, el otro. También sacó a tres personas del público y tocó con un arco de 3 metros de largo, que estas sujetaban en alto. En esta ocasión le acompañó Emir tocando su guitarra con este mega-arco…

Emir, o El Diego Armando del cine, como le llamaba el vocalista constantemente, vino completamente influenciado por su visita a Argentina. Con una camiseta del Ché y poniendo a parir a Donald Trump… La verdad es que como cineasta es uno de los mejores de este siglo pero como guitarrista… bueno, mejor callarse. El boggie de 3 acordes me dejó loca… en fins, lo obviaremos.

Hubo una aparición estelar de Javier Bardem a la percusión, a la par que el cantante, desatado ya, enseñaba el culo y sus partes “pudentas” al público, y metía mano a unas chiquitas que sacó del publico que huyeron a la primera de cambio :))))))))
Como digo, fue algo demencial y poco después, ya sin la mitad de la ropa, desapareció, para reaparecer en escena completamente a oscuras con una chaqueta ribeteada de luces azules para entonar el “Life is a Miracle”. Apoteósico.

Hubo mucho más, como el guitarrista dado vueltas en la barriga a su fender llena de lucecitas como el camión de la “cocacola” o el violinista cambiándose de ropa mientras tocaba dentro de un tubo de tela… en fin, demencial.