24 agosto 2005

Autocontrol involuntario.

Me encuentro estática, neutra, anodina. Todo tiene razón de ser porque el viernes daré el paso que iniciará el camino sin retorno, el portazo. La última pieza del puzzle ya la tengo en la mano y el viernes la colocaré cuidadosamente y daré por concluído un ciclo de 10 años de mi vida.

Siento la calma que precede a la tempestad, la media sonrisa irónica del diablo. Así como en el mar antes de la tormenta el agua está extraña, nerviosa y la brisa parece estar esperando el pistoletazo de salida para revolverlo todo, para empezar a correr, así me siento yo.

A la espera de la última baza para empezar los juegos malabares otra vez.